Nos habíamos quedado con el pez Gregorio y su mismidad como
ser vivo. Sigue en ello, gracias a los cuidados de Saturno, que es un chaval
muy responsable y con alguna que otra neurona inteligente.... detalle a tener
en cuenta y que no heredado en absoluto de su padre.
En otras palabras: para nuestra tranquilidad, Gregorio sigue vivo
La vida transcurre más o menos como siempre. Oliver ha
aprendido a cocinar y por suerte la familia ya no está limitada a los zumos.
De vez en cuando carboniza algo (cuando eso ocurre deja el
plato churruscado sobre la mesa para que lo recoja otro) pero por norma general,
sus guisos son comestibles.